Acabamos de vivir una de las mejores semanas de la temporada. El mar ha estado en calma total, como un espejo, regalándonos las condiciones perfectas para disfrutar de inmersiones inolvidables.
Hemos buceado en los mejores puntos de la ruta norte y en Brothers, acompañados por tiburones longimanus, martillo, zorro y grises que se han dejado ver muy, muy de cerca, haciendo que la adrenalina se dispare a niveles de película. Además, hemos tenido la suerte de compartir hasta tres encuentros con delfines, tanto buceando como haciendo snorkel, momentos mágicos de los que solo pasan una vez en la vida.
En este crucero nos han acompañado amigos de toda la vida, con quienes ya habíamos buceado en muchas ocasiones, pero que aun así se han visto sorprendidos por lo espectacular de esta experiencia. También hemos hecho nuevas amistades con los que hemos podido compartir lo mejor del buceo en el Mar Rojo.
A pesar de ser grupos muy distintos, la conexión ha sido instantánea. Hemos vivido una semana llena de risa, emoción y compañerismo. Sin duda, una experiencia que ninguno de nosotros olvidará en mucho tiempo.