Ari es una pieza clave en nuestro equipo, con más de 15 años de experiencia en el mundo del buceo. Al igual que su hermano Mark, descubrió esta pasión de la mano de su padre, quien los introdujo en este universo fascinante desde pequeños.
Inquieta y aventurera, pasó una temporada en tierras egipcias, donde confirmó que el buceo siempre estaría presente en su vida, de una forma u otra. Esa etapa marcó un antes y un después en su forma de ver el mar.
Ari siempre tiene la maleta lista. El olor a salitre y la arena en los pies son sensaciones que no está dispuesta a perder. Solo hay que mencionarle un tiburón martillo (su animal marino favorito) para que le brillen los ojos. Su ilusión es que todos puedan experimentar esa emoción bajo el agua.
Por todo esto, siempre os recibirá con una sonrisa enorme y una energía contagiosa, decidida a hacer que vuestra experiencia de viaje sea inolvidable.